¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad y cómo se aplica a las deudas de tarjetas?
La denominada Ley de Segunda Oportunidad es el mecanismo de exoneración del pasivo insatisfecho regulado en el marco de la Ley Concursal. Permite a personas físicas —particulares y autónomos— liberarse de las deudas que no puedan satisfacer tras la liquidación de su patrimonio no inembargable, siempre que se cumplan determinados requisitos de buena fe y ausencia de condenas por delitos económicos.
Las deudas derivadas de tarjetas de crédito forman parte del pasivo común en un concurso de acreedores. Si tras la liquidación del activo disponible no quedan recursos suficientes para satisfacerlas, pueden incluirse en la exoneración definitiva. No obstante, la exoneración no opera automáticamente: es necesario iniciar un procedimiento concursal —ya sea mediante acuerdo extrajudicial de pagos o concurso consecutivo— y demostrar que el deudor ha actuado de buena fe y ha intentado, en la medida de lo posible, satisfacer sus obligaciones.
La reforma concursal ha simplificado el acceso a este mecanismo, pero sigue siendo imprescindible un asesoramiento jurídico especializado para valorar la viabilidad del caso, reunir la documentación necesaria y gestionar el expediente ante el juzgado de lo Mercantil competente.